Envidia
Cuando el profesor Carlos Castilla del Pino [1] define la envidia como una forma de comportamiento, siento el obscuro deseo de rebelarme. Si el envidioso tiene una conducta conceptual, una forma de comportarse en que basa su mediocridad cuando critica a su envidiado, yo necesito chillar, patalear y hasta lloriquear si es necesario. Todo para liberar la rabia que me despierta este tipo de conducta. Sobre todo, por el hecho de que la aceptemos, la demos por válida y hasta convivamos diariamente con envidiosos y envidiosas que acampan a sus anchas en nuestro entorno de familia, de amigos y de compañeros de trabajo. Acampan por que somos incapaces de enfrentarlos,…





