Ya sé que no todos somos unas lumbreras capaces de dar a la humanidad una respuesta trascendental. Tampoco hace falta. Lo que sí podemos es hacer pequeños descubrimientos personales que nos ayuden a crear lo que necesitamos para tener una vida más armónica.
Laura se pasea por la motivación como en una montaña rusa, un día está a tope, otro día abajo, otro día se marea de tantas vueltas que da y muchas otras se siente de cabeza.
“Idealista, motivado, resignado… o líder. Estos son los cuatro personajes que se encuentra en “la brújula del liderazgo”, una herramienta muy simple que nos permite reconocer cómo nos comportando en cada momento, para decidir la acción más coherente con lo que deseasmos ser… y ponerla en marcha.
Yo no quiero igualdad en el trabajo, ni por ser mujer ni por ser mayor de 45 años, ni por llevar 10 años en la misma empresa. Yo lo que quiero que se valore es la experiencia y el talento personal, y me da igual el sexo, la raza, la edad, la veteranía…