Houston! (NO) Tenemos un Problema

Cuando estamos afrontando una situación que nos supone un obstáculo, nos empeñamos en tratar de resolverla de la forma más rápida posible, muchas veces nos quedamos estancados en un punto y no encontramos la manera de seguir, la posible solución no aparece por ningún lado, o es tan obvia que no podemos (o no queremos) verla.

Pensamos cada día, cada hora en nuestro gran problema y nos preocupamos tanto que el resto del mundo desaparece, incluidas las posibles soluciones. Jugamos a vernos la punta de la nariz y nos enfadamos por no poder verla.

La gran mayoría de los descubrimientos creativos de los grandes científicos o artistas se han hecho de la forma menos esperada posible, cuando ni siquiera estaban «pensando» en ello.

Ya sé que no todos somos unas lumbreras capaces de dar a la humanidad una respuesta trascendental. Tampoco hace falta. Lo que sí podemos es hacer pequeños descubrimientos personales que nos ayuden a crear lo que necesitamos para tener una vida más armónica.

Llenarnos la cabeza de pensamientos obsesivos alrededor del «problema» no hará que aparezca la solución. Necesitamos dar espacio y tiempo, ocuparnos y no preocuparnos.

Cuando estés en un problema que te mantiene atascada prueba éstos cinco tips para encontrar soluciones

1. No pienses en el problema: sí, sí, más fácil decirlo que hacerlo, pero tú inténtalo

2. Ocupa tu mente en actividades que no tengan que ver con el problema: La meditación en movimiento es genial para ésto: caminar, correr, nadar, limpiar, andar en bici, etc. cualquier actividad repetitiva que realices casi de forma automática, si te conectas con el cuerpo mientras, mejor!!

3. Distrae a tu cerebro, juega: busca una actividad creativa y lúdica donde tengas que usar un poco de ingenio: cocinar, hacer un rompecabezas, dibujar, una nueva forma de organizar el salón, hacer un sudoku, una sopa de letras, las siete diferencias, escribe ¡¡lo que se te ocurra!! lleva a tu cerebro a estar pendiente de otras cosas.

4. Todo problema que se genera en la mente, se disuelve en la mente: si le das a tu cabecita razones para preocuparse, lo hará y de forma muy eficiente y generará un problema tras otro, como una avalancha de nieve que te llevará por delante, deja de pensar en negativo.

5. Sé paciente: lo quieres todo y lo quieres ahora, pero la cosa no funciona así porque lo que vas a ganar es una ansiedad que formará parte del problema. Cultivar la paciencia, especialmente para los que somos impacientes es un ejercicio bastante interesante ( me río por dentro de mí misma, vaya que ha sido y sigue siendo una aventura)

Una cosa que puede pasar es que la solución o la disolución del problema no dependa de ti, señor, señora controladora (con cariño, eh?) En éste caso la reflexión pasa por comprender ésto y hacer lo que esté en tu mano, pero a donde no puedes llegar, no te agotes intentándolo. Mejor busca otro camino, no pasa nada por replantear la ruta.

Repito: no pasa nada por replantear la ruta.

¡Houston: no tenemos un problema! tenemos soluciones 😉

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Acerca de Nathalia Paolini

Actriz, directora, dramaturga y formadora. El teatro ha sido y es mi escuela, las cosas que he aprendido dentro y fuera del escenario me nutren como artista y como persona. Me gusta mucho trabajar con las personas y para las personas, por eso también he buscado en el teatro, un camino para acompañar a otros en su propia búsqueda, y reconocernos mutuamente como seres humanos, que tienen cuerpo, mente, emociones y voz para gritarlas. Mi formación profesional, Licenciatura en teatro con postgrado en Teatro Terapéutico y mi formación complementaria en Psicodrama y Gestalt, me permiten transitar un camino creativo sin abandonar lo vivencial. Para mí el aprendizaje es un camino de ida y vuelta, donde podemos dar y recibir continuamente.

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