El mundo necesita soñadores que se atrevan a construir, aunque el precio inicial sea alto. Porque de ellos dependen las empresas que mañana generarán empleo, innovación y progreso.
La búsqueda puede ser larga, pero no estás comenzando de cero; estás comenzando con una mochila llena de logros. Tu edad no es una carga, es tu ventaja competitiva en el mercado.