UNO NUNCA SABE LO QUE LE ESPERA

Nunca me arrepiento de nada. ¿Por qué insisten en preguntarme? ¿A quién le gusta perder el tiempo? A mí, en absoluto. Entonces, ¿Por qué me cuestionan si me arrepiento de una decisión que me permitió entender que los errores y aciertos son la misma cara de la moneda? Sí, he dicho bien. La misma cara. La cara de la vida, de nuestro trayecto en una misma dirección pero decidiendo sobre un camino distinto. No un camino equivocado. Me reitero, un camino distinto. Distinto, dispar y a veces, contra corriente. Y ¿si se tratase de un camino de atrás hacia adelante? ¿Conoces a alguien que nazca anciano y muera bebé? ¿Alguien…

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