Piensa Diferente Si Estás Desempleado

Llevaba 30 años trabajando para la misma empresa.

Un día sin esperarlo, todo cambió de repente, ya no eres útil.

Te disfrazan con palabras huecas que ya no cuentan contigo.

Considero que es mejor la brevedad y la honestidad (que no suele abundar) a disculpas difíciles de creer y asimilar.

Es un momento muy complicado, que te cuesta reaccionar.

Son como paladas de tierra que arrojan sobre ti que entierran tu ilusión, tu autoestima, el reconocimiento a tu esfuerzo y a la esperanza de futuro, que afectan irremediablemente a tu estado de ánimo.

Cuando una persona en edad de trabajar no puede hacerlo por cuestiones ajenas a su voluntad y a sus esfuerzos, las consecuencias emocionales pueden ser importantes.

Las pesadillas, el insomnio, no querer hacer planes de futuro, miedo al abandono de la pareja, tener dificultades de disfrutar, impaciencia, sentimiento de inferioridad, vergüenza con los hijos, son pensamiento que se instalan en las personas que llevan tiempo desemplead@s.

¿Se puede aliviar y cambiar estos sufrimientos?

Sí, se puede y se debe.

La solución está en nosotros mismos, somos libres de elegir como afrontamos esta situación.

No es fácil, pero es posible.

Cambia el chip de tu cerebro, para que sea tu aliado.

Cuanto más tiempo estemos pensando negativamente, repitiéndonos cosas como “no hay salida” “que va a ser de mí” nuestro cerebro cogerá esa rutina y se convertirá en una losa grande y pesada, difícil de sacárnosla de encima. Debemos de programarnos a nuestro favor, una y otra vez, tantas veces como pensamientos y emociones negativas tengamos.

Nuestra mente está programada para la supervivencia y no para la felicidad. El cerebro interpreta que estar en paro es una situación de riesgo y confabula en nuestra contra porque es su manera de sobrevivir. Pero este desgaste mental emocional depende de nosotros y podemos evitarlo.
¿Cómo?

El efecto placebo funciona. Ha sido reconocido por la industria farmacéutica y la medicina, cualquier tratamiento que uno espera que funcione, lo hace más. Es un mecanismo en la mente que condiciona la respuesta del organismo.

Es crucial saber que todos los daños emocionales por estar tiempo en paro se pueden solucionar.

Cambiando la actitud y recuperando la autoestima, las posibilidades de encontrar empleo aumentarán.

Otras medidas que nos ayudarán:

Buenos hábitos, ponerse un horario para buscar en Internet, mandar C.V, visitar personas, llamar a contactos, etc. La rutina hará que tu mente esté más tranquila.

Fortalezas. Créetelas y repítelo. Mírate al espejo y di verbalmente lo bueno que eres y en qué. Hazlo todos los días.

Gratitud. Agradece lo que sí tienes para contrarrestar el sentimiento de fatalidad por no encontrar trabajo.

Emociones. Saca y comparte lo que llevas dentro, no te lo quedes, porque por algún sitio tiene que salir. Mejor que salga en una conversación, lágrimas o incluso a gritos (en solitario) a que salga de adicción o enfermedad. No te dejes llevar por las emociones. Sentirte peor en estas circunstancias es algo lógico. Además, todos los seres humanos tenemos un factor potencial que se llama “resiliencia”: la capacidad de desarrollarse y vivir bien a pesar de las condiciones negativas en la vida.

Energía. Si en el cuerpo no hay energía, en la mente tampoco. Muévete, haz cosas, haz deporte que segrega endorfinas y el sudor elimina toxinas. Te sentirás mejor con más ganas de hacer cosas.

Relájate y pásatelo bien. Haz cosas que te gustan y que siempre has querido realizar, ahora tienes tiempo, es tu oportunidad y tu derecho. Distraerte, reír, seguir sintiéndote ocupado en algo, te aportará calma. Estudia, lee, escribe, no dejes de aprender algo cada día.

Cada fracaso te acerca al objetivo. Hay que llamar a cien puertas antes de que alguna se abra. Que te rechacen, simplemente quiere decir que no estás dejando de intentarlo. En contra de lo que muchos pueden creer, encontrar empleo es una tarea a largo plazo, una carrera de fondo.

¿Cómo podemos ayudar a los demás, a una persona en paro?

Haciéndole sentir importante, útil, destaca todo lo positivo que tiene.

Me apasionan los cuentos, he escrito algunos… Este tiene que ver con el conformismo.

Un viejo maestro quería enseñar a un joven discípulo que una vida llena de conformismo y mediocridad coarta nuestro desarrollo.

Fueron a visitar el pueblo más pobre de la comarca, y dentro de él buscaron la casa más humilde. En ella malvivían el padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos. La familia contaba con una sola posesión que para ellos era muy preciada. Una vaca… Una flacucha y escuálida vaca que con su escasa leche permitía a la familia sobrevivir. Maestro y discípulo pasaron la noche en aquella casa, pero antes del amanecer el maestro se levantó y degolló la pobre vaca. “¿Qué has hecho maestro? ¿Cómo has podido dejar a esta familia en la ruina total y sin la única posesión que tenían?”, preguntó el joven.

Un año más tarde, los dos hombres volvieron a aquel pueblo para ver qué había ocurrido con la familia. Buscaron en vano la humilde vivienda, porque donde antes se encontraba la ruinosa casucha ahora se levantaba una casa grande y suntuosa.

Y ante su sorpresa vieron salir de la casona al mismo hombre que un año antes les había dado posada. Su aspecto era impecable.

Le saludaron y el hombre-que ignoraba que el maestro y el joven eran los responsables de la muerte de la vaca- les contó que algún maleante había degollado al animal, y que para no morirse de hambre se habían puesto a sembrar.

Decidimos limpiar la parte de atrás de la casucha- les dijo- y allí sembramos hortalizas y legumbres. Como la improvisada granja producía más de lo que necesitábamos para nuestro sustento, comenzamos a vender vegetales a los vecinos y con esa ganancia compramos más semillas.

El joven, que escuchaba atento a la historia, entendió finalmente la lección que su maestro quería enseñarle. La vaca simboliza todo aquello que nos mantiene atados a la mediocridad. Las vacas más comunes son las escusas, que sirven para eludir nuestras responsabilidades buscando culpables fuera de nosotros.

Es imposible vencer a alguien que nunca se rinde y recuerda que si cambias el modo en que miras las cosas, las cosas que miras cambian.

Albert Einstein decía: “En medio de la dificultad es donde encontrarás la oportunidad”

Y recuerda que en chino “crisis” significa oportunidad. A día de hoy no sabes qué nuevas experiencias o campos laborales se te pueden abrir si sigues esforzándote en ello.

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Acerca de Jacobo Fernández Nogueira

Jacobo Fernández Nogueira es autor de las novelas El pintor del destino y Mar de pasión: los últimos marineros

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