¿Qué tienen en común Mario Bros, Hans Zimmer o la moto de Batman?
Aunque no lo creas, Mario Bros, Hans Zimmer, la moto de Batman o, incluso, Taylor Swift, tienen algo en común. Puede que te resulte sorprendente que algo relacione a un dibujo animado con una artista de la música pop, a su vez con un objeto y, por último (pero no menos importante), con uno de los compositores de bandas sonoras más importante de todos los tiempos.
Es el tono Shepard.
Sigue leyendo que te explicaré más sobre el tema.
¿Qué es el tono Shepard?
Es un efecto auditivo muy curioso que se da en algunas canciones. Se produce cuando suenan a la vez varias «voces» que realizan de manera cíclica la misma escala, pero a diferente octava y a un volumen distinto. Este efecto tiene como objetivo generar tensión ya que parece que el sonido que estamos escuchando no para de ascender o descender nunca.
Engaña nuestra percepción respecto de lo que estamos escuchando y nuestro cerebro, haciendo uso de sus experiencias pasadas, entiende que las notas van en ascenso (o descenso), aunque realmente no sea lo que está ocurriendo.
Podría asemejarse al cilindro de barbero que gira y gira y las líneas parecen no tener fin.
Por este motivo, parece que, auditivamente, Mario Bros no termina de subir las escaleras en el videojuego, la moto de Batman acelera hasta el infinito o la Banda Sonora de Dunkerque genera tal nivel de tensión que no puedes para quieto en tu asiento.
Tranquil@. No te has equivocado de Newsletter. Te voy a explicar el porqué de esta introducción musical.
¿Cuánto podemos confiar en nuestros sentidos?
Este fenómeno sonoro nos invita a cuestionar la confiabilidad de nuestros propios sentidos. ¿Cuántas veces damos por sentado lo que percibimos sin cuestionarnos absolutamente nada?
El tono Shepard pone encima de la mesa que la realidad es más compleja y alberga más opciones de las que percibimos a simple «vista» y, en muchas ocasiones, nuestro cerebro recurre a experiencias pasadas cuando no dispone de toda la información o no consigue entender lo que ocurre de manera inmediata.
«La realidad es solo una ilusión, aunque una muy persistente» Albert Einstein
El Tono Shepard y el pensamiento rumiante
Al igual que ocurre con el Tono Shepard, el cilindro de barbero o la escalera de Penrose, en ocasiones, nuestro pensamiento puede entrar en un proceso en el que los mismos pensamientos se repiten una y otra vez sin llegar a ningún sitio. Incluso, son capaces de subir o bajar de intensidad de manera interminable, haciendo que nuestra percepción de la realidad cambie o la percibamos con una intensidad distinta.
Si profundizamos un poco más, podemos encontrar que:
- La repetición constante de ideas y preocupaciones genera un bucle mental sin un fin aparente.
- El pensamiento rumiante puede distorsionar la interpretación que hagamos de los hechos llevándonos a conclusiones que se pueden ajustar a la realidad o no.
- Tanto el tono shepard como el pensamiento rumiante no son fáciles de interrumpir.
- La realidad es más complejade lo que percibimos inicialmente. Es interesante cuestionarnos la validez y utilidad de nuestros patrones de pensamiento.
- El conocer cómo actuamos en determinadas situaciones puede ayudarnos a romper patrones infructuosos.
- La Gestión de equipos requiere la capacidad para desafiar patrones y percibir situaciones con claridad. El interrumpir esos patrones ayuda a evitar malentendidos, detectar pensamientos rumiantes colectivos, fomentar la resolución de conflictos de forma constructiva, tomar decisiones y evitar sesgos.
Conclusión
Tanto la ilusión auditiva Tono Shepard como el pensamiento rumiante suponen desafíos que nos invitan a cuestionar nuestras percepciones y pensamientos recurrentes. Romper estos patrones puede abrir la puerta a una comprensión más clara y a la capacidad de liderar nuestras vidas con mayor conciencia. ¡Explora estos fenómenos con mente abierta y descubre el poder de desafiar tus sentidos y pensamientos!
