LA VIDA… ¿UN RETO?

¿Es importante marcarse pequeños objetivos en la vida? ¿Objetivos profesionales y personales? ¿Hasta qué punto influyen en la motivación? Desde mi punto de vista, es fundamental marcarse retos a conseguir para mantener las ganas de aprender, “luchar” y la satisfacción de haberlo conseguido.

JonGNo me refiero a grandes objetivos, sino, más bien pequeños objetivos/retos, que te dan un impulso diario para continuar trabajando en algo en lo que tienes especial interés. Puede ser un objetivo relacionado con uno de tus hobbies (ganar una carrera de bici o nadar 1500m al día) o relacionado con tu vida laboral (conseguir un trabajo, una certificación o aprobar un examen)

En mi opinión, sin un objetivo, no hay motivación, pero es importantísimo que ese objetivo sea real, alcanzable y esté muy bien definido. Es verdad, que lo hemos escuchado hasta la saciedad, pero, qué razón tiene.

Igual de importante que estas 3 características, es hacerse una planificación o gestión del tiempo, desde el primer día para conseguir ese objetivo. Hasta llegar a la meta hay mucho camino por recorrer, así que la planificación puede consistir en dividir ese camino en pequeñas metas (objetivos), y por supuesto, al conseguir estas pequeñas metas, recompensarse a uno mismo con algo “especial”; lo que viene a ser un método de recompensas o, según psicología conductista el “refuerzo positivo y negativo”

Por tanto, para alcanzar un objetivo, tienen que darse varios aspectos: que el objetivo esté bien definido, sea real y alcanzable y, por otro lado, hay que hacer una planificación de cómo conseguir ese objetivo, compuesta por recompensas. Estas recompensas son las que impulsan la motivación de la persona a continuar hasta conseguir ese objetivo, por lo que es un factor fundamental. Obviamente tienen que ser cosas que agraden a uno mismo… J

Todo esto lo cuento, porque hace un tiempo leí un artículo (que os dejo a continuación) de una persona que entró a trabajar en Google, y cómo hizo para conseguir su objetivo. En este caso, su objetivo era superar el proceso de selección con éxito, y su camino: conocer la empresa, estudiar sus productos, conocer preguntas trampas en las entrevistas de RRHH… en fin, bastantes cosas, que según iba consiguiendo, recompensaba.

Os dejo el artículo que me pareció bastante interesante:

 “Desde hace aproximadamente dos meses, Jonathan Guerrera ve la vida desde un punto de vista muy distinto, concretamente desde los enormes ventanales de su recién estrenado apartamento frente a la bahía de San Francisco.

Lejos han quedado sus desalentadoras experiencias como camarero o sus años trabajando en empresas que hacían envíos masivos de publicidad a través de correo electrónico. Ahora Jon, como le gusta que le llamen, trabaja en Google como ejecutivo de marketing.

Cuando a mediados del pasado mes de septiembre la empresa de sus sueños le contactó para ofrecerle una entrevista de trabajo, entró en pánico. “Era una oportunidad increíble, pero el momento era el peor que podía imaginar”, según reconoce el propio Guerrera en su blog.

“Estaba embarcado en varios proyectos, tanto profesionales como personales, y no tenía apenas tiempo para preparar la entrevista más importante de mi vida”, recuerda. Sin embargo, superado el momento de pánico inicial, pensó en la manera de obligarse a aprovechar cada minuto libre para prepararse, y lo consiguió convirtiendo su proceso de selección en un juego con recompensas por cada nivel superado.

Más horas, mejores premios
Jon ideó un sistema basado en las horas dedicadas a estudiar todo lo relativo a la empresa, a conocer las respuestas adecuadas a las preguntas ‘trampa’ de los especialistas en recursos humanos y a recabar consejos de conocidos que trabajaban ya en Google.

La primera fase del juego era la más sencilla: dedicar una hora a aglutinar toda la información que debía estudiar para el día ‘D’. La superó sin problemas y se cobró la primera recompensa: dos latas de bebida energética. Las iba a necesitar.

Después el reto fue aguantar cinco horas repasando sus notas. También lo superó y se premió con su bebida de té favorita. La siguiente marca fue más compleja por lo que, después de pasar 10 horas pegado a los folios, se tomó la siguiente mañana libre para ir de compras.

La última fase, la más difícil, era la de la constancia. Si conseguía mantener sus horas de estudio y preparación durante los 10 días que le restaban hasta la entrevista, desbloquearía el mayor de los premios: gastarse más de 100 dólares en un ‘gadget’ electrónico, su gran pasión. Lo consiguió y no dudó en comprarse un iPad Mini.

El día ‘D’
Pese a todo el esfuerzo y la información memorizada, en su visita a Google pasó un mal trago. “Sabía que estaba muy bien preparado, pero llegué a la entrevista nerviosísimo”, confiesa en su bitácora personal.

Menos de tres meses después, Jonathan Guerrera presume de despacho en la sede de la empresa de sus sueños en Mountain View (California, EEUU) y de nuevo apartamento frente a la imponente bahía de San Francisco. Todo gracias a convertir un proceso de selección en un juego.”

De esta forma, como un “juego”, esta persona consiguió su objetivo: entrar a trabajar en una gran empresa como Google…

¿¿Por qué no plantearnos así la mayoría de nuestros retos??

Fuente: http://es.finance.yahoo.com/blogs/fineconomiaparatodoses/jon-guerrera-hombre-consigui-empleo-google-convirtiendo-proceso-175249377.html

Sobre nosotros Almudena García

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