Hoy va a ser un día super productivo

⏰ Mientras suena el despertador a las 06:30h, me lo voy repitiendo como un mantra.

Estoy convencida de que me va a cundir.

Tras ducharme, vestirme y desayunar me dirijo a mi despacho para iniciar el que será el día de sacar tareas pendientes. ¡Prometido!

👕 Al ir hacia el despacho me doy cuenta de que las peques no han recogido su ropa de la ducha. La dejaré en el cubo y luego les recordaré que, cuando uno se ducha, tiene que recoger el baño.

📬 De camino, veo que hay correo pendiente de abrir en el aparador. Cojo las cartas. Necesito unas tijeras (¿sería interesante tener abrecartas? 🤔)

Voy a la cocina a coger las tijeras.

¡Se me ha olvidado poner el lavavajillas! Dejo la ropa y las cartas en un lado para poner el lavavajillas. Así, mientras estoy con mi día super productivo, el lavavajillas habrá terminado y lo podré colocar en mi descanso de media mañana.

☎️ Suena el teléfono.

Si. Si. Ajá. Si. Si. A lo largo de hoy te lo mando. Si. Ok. Gracias. Un abrazo. Tu tu tu tu.

 Aprovechando que tengo el teléfono en la mano, voy a ver las notificaciones de LinkedIn.

Nooo. Que te has propuesto sacar un montón de cosas pendientes hoy.

¿Por dónde iba en mi día super productivo? ¡Ah! Estaba llevando la ropa al cubo. Cojo la ropa, las cartas y cuando llego al cubo pienso: “voy a poner la lavadora para poder tenderla en mi descanso de media mañana” (¿dónde habré oído esto antes? 🤔)

📤 Mientras meto la ropa en la lavadora, recuerdo que no he enviado un mail que me había propuesto enviar a primera hora de la mañana. Dejo la lavadora a medio poner y me voy corriendo a enviar el mail. La lavadora puede esperar.

📥 Me entra un correo.

Es un cliente potencial que quiere que le aclare un par de dudas sobre la oferta que le envié.

¡Cliente potencial!

Voy a enviarle la información ahora mismo, así puede ir valorándola.

☕ Mejor me voy a hacer un café antes. La cafeína despierta mi vena creativa. Me lo iré tomando mientras escribo el correo. Así. Concentrada y sin moverme de mi sitio.

¡Anda! Si había dejado a medio poner el lavavajillas.

😱 ¡No puede ser! Es casi media mañana, no he parado y no he hecho nada, todavía.

¿Te sientes indentificad@?

Parece que pasamos más tiempo haciendo malabarismos con las distracciones que avanzando hacia lo que realmente importa.

Nuestra mente tiende a dispersase saltando de una cosa a otra, especialmente en un mundo lleno de estímulos constantes.

Sin embargo, eso no significa que estemos condenados a no enfocarnos. Podemos usar estas pequeñas distracciones como oportunidades para mejorar nuestra capacidad de gestionar nuestro tiempo y prioridades.

Aquí te doy 3 tips:

🟡 Planificación: Define metas y objetivos claros antes de empezar tu día o tu proyecto. Es importante que dejes por escrito qué es aquello que quieres conseguir hoy. Te ayudará a mantenerte enfocado en lo que realmente importa.

🟡 Conciencia: El primer paso para manejar las distracciones es ser consciente de ellas. Reconoce cuándo te estás desviando de tus objetivos y toma un momento para redirigirte.

Reserva unos minutos al final de día para repasar qué has llevado a cabo respecto de tu planificación, en qué partes has necesitado más tiempo del previsto y qué áreas de mejora has detectado.

🟡 Toma de Decisiones: Aprende a tomar decisiones rápidas y efectivas sobre qué tareas merecen tu atención y cuáles pueden esperar. Además de diferenciar entre urgente e importante (lo habrás oído un montón de veces), te invito a que pienses: “¿esto que voy a hacer me acerca o me aleja de mi objetivo?”

🟡 Compasión: Sé amable contigo mism@, sin ser condescendiente. Estás trabajando para mantener el enfoque. El pensar continuamente en lo que NO has conseguido, sólo sirve para desviar tu atención.

Con conciencia, planificación y toma de decisiones efectivas, puedes retomar el rumbo hacia tus metas más importantes.

“El camino más corto para hacer muchas cosas es hacer solamente una cosa a la vez”

Compártelo!

Acerca de Vanessa Mazuecos Fernández

Coach experta en Liderazgo, Transformación Digital y Gestión del Cambio, formadora y mentora con más de 20 años de experiencia en el área de ventas B2B, análisis financiero y gestión de equipos. Lidenciada en ADE; Executive Master en Digital Business; Master en Coaching; Experta en Inteligencia Emocional; Practitioner en PNL.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *