Hace unos días, escuché que un entrenador de baloncesto, Gregg Popovich – Coach Pop, había cogido el micrófono en pleno partido para pedir que el público dejase de pitar a uno de los jugadores del equipo contrario:
«Disculpen un segundo. ¿Podemos dejar de abuchear, dejar que estos muchachos jueguen y mostrar un poco de clase? No es lo que somos.»
Me sorprendió tanto esta reacción que empecé a investigar sobre este buen señor. Y, a medida que avanzaba en mi investigación, me llamaba más la atención el perfil de este entrenador y cómo había ido evolucionando su estilo de liderazgo.
A modo de resumen bibliográfico, Pop nació en 1949 en un pueblo del estado de Indiana. Era un apasionado del baloncesto, pero confesó que, como jugador, fue «siempre un jugador mediocre». Sin embargo, llegó a ser capitán de un equipo y máximo anotador.
Posteriormente, estuvo vinculado al ejército y parece ser que, durante esta etapa, adquirió parte de las habilidades para gestionar equipos.
Con estos «antecedentes», te puedes imaginar cómo era su estilo de liderazgo inicial: estricto, inflexible y con el foco en la tarea. Sin embargo, este estilo ha ido cambiando a lo largo de los años hasta llegar a lo que vi el otro día.
Además, ha conseguido flexibilizarlo de tal manera que puede adaptarse en función de la tipología de los miembros que forman el equipo o de la fase en la que se encuentran.
Pero ¿qué caracteriza a Popovich?. Si hacemos una recopilación de algunas de frases célebres y las relacionamos con las habilidades de un líder, tenemos:
«Las cosas se hacen bien o no se hacen»: en busca de la excelencia. Prescindió de figuras como Dennis Rodman porque no terminó de encajar con el equipo.
«Cuanto mayor te haces, más tratas de apreciar lo que has logrado»: reconocimiento y recompensa. En cualquier camino hacia la consecución de los objetivos, es importante tener la visión de cuál fue el punto de partida, reconocer los logros o avances y, añado, recompensarnos por ello.
«No me interesa mucho hablar del pasado. No nos hace ningún bien en absoluto»: Resiliencia y aprendizaje. Es importante prestar atención al pasado para obtener información necesaria que permita aprender y afrontar nuevos retos.
“A veces, cuando la vida avanza, se te presentan situaciones en las que consideras necesario hablar porque muchas personas parecen tener miedo o, lo que es más siniestro, no están dispuestas a enfrentar las cosas y dejarlas ir y preocuparse por sus propias situaciones”. La toma de decisiones y la acción son básicas, aunque incomoden.
“Tienes que hacer tiros para ganar juegos de baloncesto» Todo comienza por la acción. La planificación y la estrategia son necesarias, pero sin acción, no se avanza (tengo un post muy interesante sobre la palabra «intentar» 😉
“No puedo tomar todas las decisiones por ti. No tengo 14 tiempos muertos. Ustedes tienen que reunirse y hablar”: Es necesario que el equipo tome decisiones, se comunique y se responsabilice. La microgestión en los equipos ralentiza el avance y no contribuye al desarrollo del talento individual y colectivo.
«A quién le importa cuál fue su intención, … Todo lo que me importa es todo lo que vi. Todo lo que me importa es lo que pasó»: Análisis de la información tal y como es.
«A veces, dejar jugar al jugador es más importante que ser el señor entrenador»: Delegar. Liderar no es sinónimo de encargarse de todo. Confiar en que cada individuo (o el equipo) es capaz de hacer lo que se le ha asignado fomenta el respeto y la eficiencia.
«Las personas egoístas con el balón, se van al banquillo. No importa cuál sea el nivel» Integración de equipos, entendida como la capacidad para que los miembros del equipo interactúen de la mejora forma posible para conseguir el objetivo.
«Continuaré tomando esas decisiones» «Probablemente, haría lo mismo si estuviera en sus zapatos. Pero creo que sólo porque somos entrenadores y GMs no significa que no entendamos o no sepamos lo que está pasando por el lado de los negocios»: Escuchar, pero sin dejarse influenciar. Esta frase la pronunció en respuesta a un comunicado de la NBA que mostraba su disgusto por el descanso de las estrellas, alegando que no sólo debían tenerse en cuenta temas de salud.
«La humildad y la gratitud son las virtudes más importantes en la vida» El liderazgo debe ejercerse desde la humildad y la gratitud.
Pero, sin duda, la que demuestra la visión de Pop sobre cómo gestionar un equipo de alto rendimiento sería:
«No puedo hacer a mis jugadores mejores, solo puedo ayudarles a descubrir lo buenos que pueden ser»
