TELE-TRABAJO: 5 VERDADES QUE NADIE TE CONTÓ

teletrabajo

No hago más que escuchar de las bondades del teletrabajo. Que si aumenta la satisfacción del empleado, que si reduce coste, que si ayuda a compaginar vida personal – profesional, que si…

Y no deja de sorprenderme lo poco que se habla del teletrabajo en sí mismo (que si es bien ejecutado sin duda tiene muchos puntos positivos) por lo que hoy me he animado a contar mis impresiones sobre 5 puntos que nunca nadie nos dice a quienes hemos tenido la posibilidad de trabajar desde casa:

 

1.Estás más sólo que la una

Así es. Si te proponen teletrabajar tienes que tener en cuenta que lo harás en un entorno que conoces bien (tu casa) y que lo harás sólo. Nada de cafés con los compañeros, nada de descansos mentales, nada de desahogo en las comidas… Sólo tú y tu tarea. Esto para algunos no supone ningún problema… al principio. Hay que tener en cuenta que los seres humanos somos seres sociales. Esto  significa que necesitamos tener gente alrededor para preguntar dudas, sentirnos parte de un grupo o, simplemente, como válvula de escape.

 

2.Complica ser un socio estratégico

Si estás en casa, en tu mesa, con tu PC, tendrás muy difícil enterarte de lo que ocurre en tu compañía. Es necesario estar inmersos en las empresas para saber que se cuece en los fogones. Es indispensable tomar el pulso de sus empleados, del negocio, de los nuevos procedimientos, servicios o productos que se realizan; es esencial ver los errores y vivirlos de primera mano. Todo ello aporta información valiosa sobre nuestro cliente (interno o externo) que nos facilita aportar soluciones de valor añadido. Desde casa no vas a poder vivir la compañía de igual manera y en muchas ocasiones vas a ser incapaz de aportar valor a tu propuesta.

 

3.¿Trabajar menos? Mentira de la buena.

Muchos creen que por trabajar en casa van a trabajar menos y más relajadamente por no tener la presión que existe en su oficina. Error. Normalmente en casa se trabaja más si cabe. Te despiertas a la misma hora, aseo, desayuno y a currar. Las pausas de comida son más cortas, hay menos descansos y se alarga la jornada pensando que somos más productivos. Además existe la tendencia a pensar que la modalidad de trabajo es un beneficio que no se quiere perder y por lo tanto “nos obligamos” a trabajar más horas pensando que así contentamos a nuestros jefes. Beeep: otro error.

 

4.Dificulta la separación entre vida personal y profesional.

Curiosa afirmación, ¿verdad? Si trabajas en el mismo sitio donde vives, ¿cómo separas vida profesional y personal? ¿Cuándo decides que ha llegado el momento de fichar, desconectar e irte a casa de disfrutar de tus seres queridos o de tu ocio? Este tema se soluciona con mucha disciplina y teniendo un entorno sólo para trabajar (lo que no siempre es posible)

 

5.Es más dificil promocionar

Seamos sinceros. Tu jefe va a evaluar más positivamente a quien tiene cerca. Está contento con tu trabajo pero la persona que está en la oficina conoce de primera mano los problemas del cliente y puede ofrecer respuestas más ajustadas y de una manera más ágil. Trabajar en casa hace que perdamos visibilidad de cara al cliente y a los jefes. Es así de sencillo.

 

Con todo lo arriba expuesto podría pensarse que soy un enemigo acérrimo del Teletrabajo. Nada más lejos de la realidad. Lo veo como un paso importante en la evolución de los modos de desarrollar nuestra actividad y antecesor a la modalidad que sí creo puedo marcar diferencias: el trabajo autogestionado (en tiempo, localización y forma)

Y aún así el TO me parece una gran opción para muchas personas que por dificultades personales o de otra índole necesiten desarrollar esta modalidad y como fuente de retención del talento. Lo que está claro es que, al igual que la remuneración, no debería ser tratado como un café para todos y que cada caso es un mundo.

Y tú, ¿qué dificultades te has encontrado al teletrabajar?

Domingo de Lucas

Consultor de recursos humanos, buscadorde talento digital, experimentador de las todas las tendencias 2.0,...
Vamos, un tipo normal. Puedes conocerme mejor a través de mi blog RR(i)HH (www.rrihh.com)

Últimas Entradas de Domingo de Lucas (Ver Todas)

Sobre nosotros Domingo de Lucas

Consultor de recursos humanos, buscador de talento digital, experimentador de las todas las tendencias 2.0,... Vamos, un tipo normal. Puedes conocerme mejor a través de mi blog RR(i)HH (www.rrihh.com)

6 comentarios

  1. Yo he tele-trabajado combinando el trabajo presencial durante años. Cómo dice Diana es la mejor combinación para tener un equilibrio idóneo. Los días que vas a la ofi, aprovechas para solventar dudas y reunirte. Los días que estás en casa aprovechas para realizar las tareas que más concentración requieren.

    Mi jefe para asegurar la productividad de todos los días nos reunía por teléfono o en una sala (según el día). En esa reunión teníamos que marcarnos cada uno de nosotros unos objetivos diarios y reportar si habíamos finalizado los del día anterior. Es una forma estupenda de ponerse un poco de “auto-presión” para acabar lo que tú te has marcado como meta. Además aprendes a medir con gran efectividad tu velocidad de trabajo, de tal manera que trabajes donde trabajes, en casa o en la oficina, saques una cantidad de trabajo aceptable.

  2. Creo que los aspectos mencionados aplican para una modalidad en la que trabajas todos los días desde la casa y tal vez solo de vez en cuando en la oficina. En nuestra empresa el teletrabajo se hace solo 2 días a la semana, específicamente Martes y Jueves, y eso nos ha evitado muchos de estos males. Pasas la mayor parte del tiempo en la oficina con los compañeros, y las actividades sociales/reuniones se planean durante los otros 3 días de la semana en la oficina, dejando libre los días de teletrabajo para concentrarse en tareas propias individuales. La relación con el jefe y compañeros no se pierde. Creo que es cuestión de manejar la mejor opción de teletrabajo que la empresa pueda proporcionar a sus colaboradores.

    • Hola Diana, gracias por tu comentario.
      La solución que propones minimiza en gran parte las dificultades que comentaba. Sin duda tu compañía ha encontrado una fórmula que le funciona para sacar provecho a esta modalidad de trabajo.

  3. Cuánta verdad hay en este texto desde su principio a fin. Trabajar en casa es emparedarse. Soledad, no hay horarios, eres el porteador oficial de la Famlia, pierdes eficacia y te falta hasta el aire aunque fuera, al otro lado del cristal, haya un huracán.

    Necesitamos asociarnos, relacionarnos a cada instante. El que no sienta esto…warning!

  4. Totalmente de acuerdo contigo, añadir además que te conviertes en el recadero oficial de la familia, con el famoso “ya que…”

... Opina Sobre Este Artículo