El outplacement ofrece la posibilidad de transformar una separación laboral en una transición asistida que protege la imagen corporativa y acelera la reincorporación profesional.
Pero, ¿Qué es exactamente el outplacement?
Podemos definirlo como un servicio de apoyo que una empresa saliente ofrece a las personas que son despedidas para ayudarlas a encontrar un nuevo empleo o reorientar su carrera. El objetivo es suavizar la transición, reducir el impacto negativo del despido y preservar la imagen de la empresa.
El despido a menudo supone un shock para las personas. El outplacement puede transformar un despido traumático en una transición organizada y una oportunidad de crecimiento, además de acelerar la reincorporación laboral.
No sólo se beneficia la persona despedida, la empresa también obtiene beneficios, como son:
- Mejora su imagen corporativa al mostrar responsabilidad social y ética. Los profesionales valoran cada vez más trabajar para organizaciones que demuestran empatía y respeto en todas las etapas del ciclo laboral, incluyendo la salida.
- Reduce litigiosidad y conflictos cuando las personas se sienten apoyadas y no abandonadas. Una persona que se siente apoyada por la empresa es menos propensa a iniciar acciones legales o a hablar negativamente de la empresa en foros públicos.
- Mantiene la moral de la plantilla que continúa trabajando en la empresa, al mostrar que la empresa cuida a su gente (incluso a los que se van). Ver que la empresa invierte en el bienestar de las personas despedidas genera sensación de seguridad y reduce la ansiedad interna. Además, si se percibe justicia en el proceso de salida, se refuerza el compromiso y la lealtad de quienes continúan en la empresa.
Para la empresa, en definitiva, el outplacement es mucho más que un acto de bondad: es una estrategia de gestión de riesgos y de marca empleadora.
Para los profesionales, el programa ofrece un anclaje psicológico y un kit de herramientas profesionales para acelerar la reincorporación laboral. Al ofrecer coaching personalizado, ayuda a crear o mejorar su marca personal y a investigar el mercado de oportunidades con una mentalidad proactiva y orientada a resultados.
Un programa de outplacement ofrece:
- Asesoramiento psicológico o coaching para manejar el estrés, la frustración y la aceptación de la nueva situación.
- Evaluación y definición del perfil, identificando habilidades, competencias, logros y objetivos de carrera.
- Herramientas de búsqueda: Elaboración o actualización de CV, cartas de presentación y perfil de LinkedIn.
- Entrenamiento en entrevistas: simulacros y técnicas de comunicación efectiva.
- Estrategias de networking para usar y expandir la red de contactos.
La eficacia del programa de outplacement se debe a que contempla un conjunto estructurado de herramientas y metodologías que transforman la búsqueda de empleo en un proyecto profesional dirigido.
Cuando el outplacement es individual, es un servicio “a medida” para cada profesional, y es intensivo, confidencial y de media o larga duración (entre seis y doce meses).
En definitiva, el outplacement trasciende su función inicial de ayuda para consolidarse como una inversión estratégica con un retorno tangible. Al ofrecer este servicio, la empresa no solo cumple con un imperativo ético de apoyo al individuo, sino que también blindará su marca empleadora y minimizará riesgos de conflicto. El outplacement es la manifestación de un liderazgo responsable que abarca todo el ciclo de vida del empleado, demostrando a la plantilla actual y al mercado que la organización valora y respeta a sus profesionales, incluso cuando sus caminos se separan. Es la vía más efectiva para asegurar que una desvinculación se convierta en una oportunidad de crecimiento tanto para el profesional saliente como para la reputación de la compañía.
