¿Vives o VIVES?

Piensa en tu día de ayer.

¿Qué hubo de positivo en él? ¿Qué fue lo que mereció la pena del día?

….

¿No has encontrado nada?. Vuelve a pensar. Tómate tres minutos para mentalmente repasar tú día.vivir

….

Si tu respuesta continúa siendo negativa, es hora de cambiar algo.

Deberíamos vivir cada día NO como si fuese el último, pero si cómo si fuese ÚNICO.

Sin lugar a dudas cada día lo es.

Tendríamos que ser capaces de, al finalizar el día, pararnos cinco minutos y reflexionar sobre por qué ha merecido la pena VIVIR ese día.

Dicen que quien vive pensando en el fin de semana pierde cinco días a la semana.

¿Es tal vez tú caso?

Estaría bien ser capaz de sacar lo mejor de cada día y decir: “Hoy ha sido un buen día. Ha merecido la pena vivirlo”.

En ocasiones esta certeza de VIVIR de verdad cada día, sólo la descubrimos cuando sucede algo grave a nuestro alrededor.

Las personas que han superado una enfermedad grave,  que han sufrido un accidente, o que alguno de sus familiares o amigos cercanos han pasado por situaciones traumáticas, trasladan que esa situación les ha hecho modificar su escala de valores, y valorar “otras cosas”.

Hoy os propongo que pongáis en práctica el APRENDIZAJE VICARIO U OBSERVACIONAL.

Que toméis como “modelo” a esa persona cercana que ha pasado por una situación difícil, y que aprendáis de su cambio conductual.

Que aprendáis como ha conseguido VIVIR cada día, sin sufrir las consecuencias negativas por las que vuestro “modelo” ha tenido que pasar.

Aprovechad lo bueno sin tener que pasar por lo malo.

 VIVE CADA DÍA Y HAZLO ÚNICO.

 

 

Sobre nosotros Rocío Lago

Profesional de los RRHH, orientada al desarrollo de las personas.

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