Mi libertad, ¡Ese Preciado Tesoro!

Siempre la he tenido en un alto valor, pero jamás hubiera podido pensar que podría echarla tanto de menos.

A pesar de lo mucho que detesto hablar de cuestiones de política, por lo anterior, no me queda más remedio que compartir la siguiente reflexión con vosotros.

¡Déjeme Vd.! ¿Sres. políticos quiénes son Vds. para quitarme una de las cosas que más valoro? Si, estoy hablando sin duda de mi libertad.

Vds., los que se jactan de estar ahí para velar por todos nosotros, ponen en evidencia cada día que lo que menos hacen es, precisamente eso. No lo han hecho nunca, pero ahora… ¡Es, tan lamentable!

¡Me indigno! ¡Me sublevo! ¡Me rebelo!

Siento, que me han robado casi un año de mi vida. ¡Algo valiosísimo, porque no hay nada ni nadie, que me lo vaya a devolver!

Si, el COVID no es culpa suya, por supuesto, nadie les culpa de ello ¡Hasta ahí podíamos llegar! Sin embargo, sobre la gestión de la crisis, tienen todos Uds., si digo bien “todos”, una enorme responsabilidad respecto a lo que está sucediendo.

No han sabido ni saben ni sabrán estar a la altura de la ciudadanía, aunque muchos piensen y digan que tenemos justo lo que merecemos. Me niego a aceptar tal aseveración. NO, en mayúsculas, en absoluto, nosotros no nos merecemos esta clase política que nos “desgobierna”.

No puedo consentir que me roben, mis ilusiones, mis ganas de vivir, mi tiempo, en definitiva, mi vida.

¡Basta ya!

Señores, aunque por su comportamiento, considero que más que Señores Vds. son pastores, se creen que los ciudadanos somos ganado, que se puede llevar de un sitio para otro, a cambio de un pasto a todas luces insuficiente.

Nuestra sociedad está en un momento crítico, tendremos que ser imaginativos, creativos y solidarios si queremos remediar este enorme desastre.

Es el momento de dar lo mejor de nosotros mismos.

Alguien, tiene que romper esa atmosfera de pesimismo, tristeza y negatividad que desde hace tiempo sobrevuela por encima de nuestras cabezas, pareciese que estuviéramos poseídos.

Desempolvemos nuestra energía, ilusión y ganas, creamos en nuestras propias capacidades.

Tenemos en el horizonte la llegada de un nuevo año.  ¿Vamos a conformarnos?

NO, NO y un millón de veces NO.

Asumamos tanto de manera individual como colectiva nuestras responsabilidades, porque quienes deben tomar las riendas no lo hacen y sólo prima para ellos la economía, hagámoslo nosotros. No estoy hablando de que todos vayamos a “LAS BARRICADAS”, por supuesto que no, pero todos desde nuestro entorno podemos hacer sin duda mucho más de lo que hacemos.

Demos apoyo a personas cercanas que están pasando por un mal momento, no sólo económicamente. Tendamos la mano a aquellos que se encuentran deprimidos, tristes y solos ¿es que no podemos hacer algo nosotros? Pues claro que podemos, una palabra de aliento o de cariño en un momento de bajón, sin duda puede obrar un milagro.

Saquemos lo mejor de nosotros. No exijamos a los demás lo que no somos capaces de dar nosotros mismos.

Señores políticos, por favor ¡DESPIERTEN! Salgan de ese profundo letargo egoísta en el que se han sumido durante demasiado tiempo.

Dejen que sus colegas, aquellos que desde las bases les proponen ideas partiendo del sentido común y la honestidad, trabajen desde la concordia y en pro de una sociedad que les necesita para que hagan aquello para lo que han sido elegidos.

Aquí cabemos todos, con nuestras ideas, pensamientos y sentimientos diferentes.

Por favor, ¡reflexionen! Y pónganse a trabajar, porque si no lo hacen, lo único que conseguirán será que nuestro maravilloso país sea un punto insignificante en un mapa

sin apenas latido.

¡¡¡HE DICHO!!!

 

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Acerca de María Arrabal

Pensamientos compartidos en voz alta.

2 comentarios

  1. Hola Ana, encantada de saludarte.

    Para mi, siempre es un placer encontrarme en el camino con personas tan optimistas cómo tú, lo que más me ha gustado de tu comentario es el salero con el que has dado la vuelta a la tortilla a mi reflexión.

    Es estupendo comprobar que la balanza en cualquier caso se equilibra, por un lado porque tu estimas que este año ha sido un regalo para ti y por el contrario yo considero justo lo opuesto. Sea como fuere, lo más importante es que a lo largo de este tiempo, las dos hayamos aprendido de todo esto, de modo que nos sirva para ser mejores personas.

    Comparto contigo la necesidad de contar con lideres ejemplares de cualquier pensamiento, aunque te confieso que creo que es más probable que los renos que arrastran el trineo de Papa Noel den una conferencia, a la posibilidad de contar con un político que sea un líder ejemplar que vele por el bienestar de este País.

    ¡Que tengas una tarde estupenda!

    Cordiales saludos

  2. Un año para estar con nosotros mismos , con las personas que habíamos elegido para compartir nuestra vida, para conocernos, para compartir, para aprender que tu vecino puede ser tu familia. En mi caso, me han regalado un año.
    Ahora bien, vamos a salir de ello y necesitamos líderes ejemplares, aprendan señores politicos.

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