¡ELIGE TU FINAL!

Es domingo por la tarde, acabas de llegar de dar un paseo, y te empiezas a  “mentalizar” para ir mañana al trabajo.

bloqueo mental

Preparas la “mochila”, echas un vistazo al correo, preparas la ropa…. Y mientras tu cabeza comienza a llenarse de conversaciones contigo mismo.

La semana pasada fue extraña, muchos imprevistos, muchas reuniones a las que no le encontraste el sentido, y algún “marrón” no esperado.

Todo esto no la hizo extraña, nada fuera de lo cotidiano piensas, pero tú sensación es de que algo raro andaba por el ambiente.

Hoy domingo, vuelves a sentir esa sensación.

Piensas que tal vez sea el cambio de hora. Sólo he dormido una hora menos, no es nada más.

Pero sientes que algo no está bien. Tienes esa sensación de que se te está olvidando algo.

Intentas no pensarlo, pero sigues teniendo ese nudo en el estómago que no te deja cenar.

Te acuestas. Con los ojos cerrados, empiezas a recordar la semana.

El lunes,… Pues nada raro.

El martes…Tampoco.

El miércoles….. la reunión tan desagradable, pero una más. Nada distinto a las últimas con Jaime.

El jueves… la llamada a primera hora con el marrón, pero lo solucioné sin mayor problema, luego el resto del día fue tranquilo.

El viernes…El viernes casi no hice nada…

No eres capaz de identificar qué es lo que te causa esa sensación. Le das otra vuelta, a la vez que por sexta vez te acomodas en la cama.

Pues no se, será mejor no pensarlo…

Te despiertas antes de que suene el despertador. Te entra el agobio, otra vez…

Decides no pensarlo, pero tu cabeza parece un bucle, vuelve siempre a la misma idea/sensación e incluso parece que aumenta.

El nudo del estómago que no te dejó cenar, tampoco te permite desayunar…

Te empiezas a poner de mal humor, terminas de arreglarte y marchas hacia el trabajo.

Te sientas en tu sitio, enciendes el ordenador y empiezas a responder mails. No entiendes como puedes tener tantos, si ayer mismo por la noche echaste un vistazo.

¿Por qué tanto mail? La mitad de ellos no sirven para nada, ¡qué pérdida de tiempo!

De repente, alzas la vista, y le ves… te da un vuelco el estómago vacío.

¡Eso es! ¡Por fin, tienes la respuesta!. Lo tenía delante de los ojos, cómo no me habré dado cuenta.

El lunes, el martes, el miércoles, el jueves, el viernes…

Respiras tranquilo, tu estómago te hace señas de que ya es bienvenida la comida.

Te levantas, te diriges hacia él, y le dices, ¡te invito a desayunar!

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Tal vez, el desayuno sólo es una excusa para una conversación pendiente. Tal vez con Jaime, y así poder “solucionar” la bronca que tuviste el miércoles durante la reunión.

O tal vez, sólo necesitabas ver a esa persona amiga que te daba los buenos días con una sonrisa, para compartir tus sensaciones de la última semana.

Tal vez, te diste cuenta que tu procrastinación del viernes, con todo lo que tienes pendiente, te ha generado un sentimiento de culpabilidad que no conocías hasta ahora…

Segura de que te has encontrado en una situación similar alguna vez, te dejo que escribas el final. TÚ FINAL.

 ¡Feliz semana a todos!

Rocío Lago

Rocío Lago

Consultora Asociada en g2Talentum RRHH, s.l.
Profesional Vocacional de RRHH, orientada al desarrollo de las personas.
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