NAVIDAD 1998

Cerró el libro. Como se cierran los libros que no se quieren cerrar. Aquellos que deseas que nunca acaben. Pero todo termina, a todo se le pone las dichosas tres letras. Fin. Letras que, según las ordenes, pueden hasta poner la banda sonora. Permaneció inmóvil durante unos minutos. Tal vez con el propósito de que tal inmovilidad, hiciera que todo siguiera igual que hacía escasos minutos. Esos en los que seguía leyendo. Quedaban sólo cuatro días para navidad. Los mismos que en el libro. Su primer impulso fue copiar al protagonista. Hacer lo mismo que él hizo. Y lo hizo, pero en sus manos no lucía igual. Descartó la idea…

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