A VECES, SÓLO A VECES…

A veces, sólo a veces, es fácil no ver las cosas tal como son. Tal vez, tal como se nos muestran o como nos las muestran.

A veces, sólo a veces, perdemos la perspectiva.

En realidad, no la perdemos, simplemente dejamos que no actúe o no la permitimos actuar.

Vemos las cosas tal cual queremos en cada momento.

¿No?

Piensa en aquellas veces que te has sentido tan feliz, tan contento que a pesar de haberte sucedido algo no tan bueno, le pusiste la pegatina de no tan malo.YinTanAgua

O aquella otra cosa que no era tan mala, pero cómo no era tan buen día, la convertiste en no tan buena.

Hoy os quiero hablar de la confirmación de nuestro estado de ánimo.

Elegimos cómo nos queremos sentir, y vamos confirmando cómo nos sentimos a lo largo del día, de la semana, del mes…

Cuando un nuevo estímulo contrario a nuestro estado actual llama a nuestra puerta, podemos hacer dos cosas:

–          Mirar por la mirilla y abrir.

–          Mirar por la mirilla y mantener cerrado.

La puerta ideal debería ser de esas que se abren solas cuando detectan a alguien, en este caso algo positivo. Y deberían ser blindadas para las cosas más negativas.

Pero por alguna extraña razón, cuando nos da por confirmar nuestro estado de ánimo,  a veces, sólo a veces, nos da sólo por confirmar lo negativo.

Nos blindamos ante todo aquello que pueda ser positivo y damos la bienvenida a lo negativo.

Siempre podemos elegir. 

 DosHombresMasMinusElijo la ropa y el color con la que me visto hoy. ¿Tal vez voy todo de negro?

Elijo que desayuno. Sólo un café, o tal vez un zumo y una rica tostada con mermelada de frutos rojos.

Elijo poner las noticias, o poner música e ir canturreando.

Elijo ir callado, sumido en mis pensamientos, o bien hablar con quién tengo al lado. Tal vez sino lo conozco, elijo sonreírle.

Elegimos, constantemente. Y a veces, sólo a veces, elegimos lo que confirma nuestro estado.

¡Qué tengáis una semana llena de buenas elecciones!

 

Sobre nosotros Rocío Lago

Profesional de los RRHH, orientada al desarrollo de las personas.

... Opina Sobre Este Artículo